UNA JORNADA PARA LAS OBRAS DE CARIDAD

El óbolo es un gesto de fraternidad con el cual cada fiel puede participar en la acción del Papa para sostener a los más necesitados y a las comunidades eclesiales en dificultad que piden ayuda a la Sede Apostólica.

Es un gesto antiguo, comenzado por la primera comunidad de apóstoles, y que continúa repitiéndose porque la caridad es el rasgo distintivo de los discípulos de Jesús: «En esto conocerán que son mis discípulos, en que se aman los unos a los otros» (Jn 13, 35).

Con esta donación podemos ampliar la mirada y el corazón de la Iglesia diseminada por el mundo, que se hace compañera de camino de familias y pueblos en vías de desarrollo humano, espiritual y material, en beneficio de toda la sociedad.

El Óbolo de San Pedro, en el significado mismo de las palabras, representa una ofrenda pequeña en su dimensión, pero con un gran espíritu y una gran perspectiva. Es aquello que cada fiel siente que puede entregar al Papa para que él provea a las necesidades de toda la Iglesia, especialmente donde hay mayor dificultad.

Tradicionalmente, la colecta para el Óbolo de San Pedro se realiza en todo el mundo católico, según cada diócesis, el 29 de junio, Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, o el domingo más cercano a tal celebración.