"La Cuaresma es un tiempo de oración para cuidar de las necesidades de nuestros hermanos"

"La oración es la fuerza del cristiano y de cada creyente. En la debilidad y la fragilidad de nuestras vidas, podemos recurrir a Dios con la confianza de los niños y entrar en comunión con Él. Frente a tantas heridas que nos hacen daño y que podrían endurecernos el corazón, tenemos que sumergirnos en el mar de la oración, que es el mar del amor infinito de Dios, para disfrutar de su ternura. La Cuaresma es un tiempo de oración, una oración más intensa, más prolongada, más asidua, más capaz de cuidar de las necesidades de nuestros hermanos; oración de intercesión, para interceder ante Dios por muchas situaciones pobreza y sufrimiento”.

El Papa Francisco, Santa Misa del Miércoles de Ceniza, 5 de marzo de 2014