México

Ayuda del Papa Francisco para la asistencia a migrantes en México

En los últimos meses, miles de migrantes han llegado a México, después de haber recorrido más de cuatro mil kilómetros a pie y por medios improvisados desde Honduras, El Salvador y Guatemala. Hombres y mujeres, a menudo con niños pequeños, huyen de la pobreza y la violencia, con la esperanza de un futuro mejor en Estados Unidos. Pero la frontera de Estados Unidos permanece cerrada para ellos.

En 2018, seis caravanas de migrantes entraron a México, con un total de 75 mil personas, y se anunció la llegada de más grupos. Todas estas personas quedaron bloqueadas, sin poder entrar a los Estados Unidos, sin hogar ni medios de subsistencia. La Iglesia Católica acoge a miles de ellos en los albergues de las diócesis o congregaciones religiosas, proveyendo lo necesario para vivir, desde el alojamiento hasta la ropa.

La cobertura mediática de esta emergencia ha ido disminuyendo, y como resultado, la ayuda gubernamental y privada a los migrantes también ha disminuido.

En este contexto, el Papa Francisco donó 500 mil dólares para asistir a los migrantes en México. Esta cantidad se distribuirá entre 27 proyectos de 16 diócesis y congregaciones religiosas mexicanas que han solicitado ayuda para seguir proporcionando vivienda, alimentos y artículos de primera necesidad a estos hermanos y hermanas.

De estos proyectos, 13 ya han sido aprobados para las diócesis de Cuautitlán, Nogales (2), Mazatlán, Querétaro, San Andrés Tuxtla, Nuevo Laredo (2) y Tijuana; así como para las Scalabrinianas, la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y las Hermanas Josefinas. Otros 14 proyectos están en fase de evaluación, ya que se requiere un uso regulado y transparente de los recursos antes de que se pueda conceder la ayuda, de la cual se debe rendir cuentas.

Gracias a estos proyectos, a la caridad cristiana y a la solidaridad, los obispos mexicanos esperan poder seguir ayudando a los hermanos y hermanas migrantes.

POCO O MUCHO, NO IMPORTA.
DONAR ES UNA ALEGRÍA